viernes, 7 de enero de 2011

MI ABUELO, MI MAESTRO

Millo o Pipo, fue mi maestro, me cuesta nombrarle en pasado, ya que no me hago a la idea de que esta larga historia de cariño, calor de familia y amor de abuelo se haya terminado. Conocer a Pipo era conocer la pura honestidad, una conversación realmente entretenida y extensa y sobre todo conocer el amor, todavía no he conocido a alguien así y estoy segura de que no lo conoceré, por eso me enorgullece saber que es único y también que yo tuve algo de única para él, así me decía, "mi única nieta", y eso me hacía sentir especial, el saber que mientras pudiera guardaría siempre algo de atención para mi. Su vida ha sido una película merecedora de un oscar al mejor protagonista, él, que supo como enfrentarse a todas las adversidades que se le cruzaron por su largo camino, una persona fuerte, con las ideas claras y con esa memoria prodigiosa que le permitió almacenar todos esos recuerdos y luego poder repartirlos por cada miembro de esta gran familia y mantener las raíces, esas largas historias de Cuba, de guajiros, de bembones...tantos cuentos y chistes... que me da miedo olvidarme de alguno y no poder recurrir a él, ninguna pérdida deja tantos corazones rotos como cuando se va un Molina, un Pantiga, un Monreal, o un Montoya.


UN APLAUSO PARA ESTA GRAN FAMILIA QUE HEMOS PODIDO APIÑAR ENTRE TODOS.



2 comentarios:

  1. Nena, no se me va a olvidar el momento a las 2 y pico de la mañana en la furgoneta contándome las historias de tu abuelo. Que maravilla.
    Esta familia no deja indiferente a nadie...

    ResponderEliminar